Salgo al balcón. Respiro el fresco viento, único desde este cuarto piso. Enfrente alguien está fumando en otro balcón. A lo lejos, una chica mira las estrellas desde la ventana de su departamento.
Una pareja camina por la calle, y se enciende uno de esos focos automáticos. Se asustan y rien.
Allá abajo pasa un perro.
Así exponencialmente, se suman balcones, parejas y perros. Y fumadores y ex fumadores. Chicas en ventanas. Focos. Risas.